Vivir más allá de todos los miedos: “Thank you Mr. Churchill”, de Peter Frampton

Peter Frampton se esconde detrás de una sucesión de acordes pegadizos para agradecer —en completa ironía— a Mr. Churchill por estar aquí, lo cual considera un sueño, teniendo en cuenta lo cerca que se vive de la pobreza causada por las guerras. Tras ello la distorsión asoma y es quien marca el ritmo. De eso trata un poco Thankyou Mr. Churchull, el último trabajo de estudio editado por el británico, en 2010, que en 11 canciones (y 2 bonus track en la edición especial) hace un recorrido sinuoso por los momentos grises que ha sufrido en su Inglaterra natal, pasando por momentos destinados a la satisfacción que causa la música cuando sólo acompaña.

Peter Frampton - Thanyou Mr. Churchill [2010]

Peter Frampton – Thanyou Mr. Churchill [2010]

Es un disco sesgado por la bronca, por estar parado en ese momento en el cual la incomodidad de vivir en desigualdad constantemente se entremezcla con los sueños truncos. Ahí están las voces de un Frampton algo más viejo y cansado que aquel que batió todos los records con Baby, I love your way en 1970707070. En Solution, por ejemplo y sin esconderlo, se queja en voz alta de las autoridades: “Lo que realmente necesito / en un mundo de revoluciones / lo que realmente quiero / es una solución del gobierno”.

Tras Road to the sun, y I’m due a you, en donde baja la intensidad de la distorsión y la queja, Frampton se deja ver íntimo en Vaudeville Nanna and the banjolele, una melodía que remite a su infancia: una guitarra acústica que acompaña apenas los pasajes de una canción simple y prolija, algo que acostumbra hacer cuando entra al estudio y que logró mejor que nunca en Fingerprints, su álbum de 2006.

Peter Frampton

Peter Frampton

La queja, la protesta, y la guitarra eléctrica quejumbrosa y estridente, volverán en Asleep at the wheel. Las primeras estrofas, demoledoras, hablan de una infancia dura: “Yo nací sin amor / pero tuve una oportunidad de jugar / muchos chicos nacen sin amor ni oportunidad / sólo les robaron el corazón”. No hay lugar para segundas oportunidades en el universo de Frampton, que hace de su voz y su queja el arma de los que no tienen cómo ni con qué protestar. Es aquí, en Asleep at the wheel donde aparecen los primeros —y más intensos— solos del disco.

Existe la posibilidad de llegar a Suite Liberté cargado con la ira que destiló Asleep at the wheel. Tal vez por esto, como quien sabe qué palabras decir cuándo, Frampton nos espera con una melodía suave, sin letra, sin voz, capaz de hacer bajar las revoluciones a quien fuere. Es una pieza dividida en dos partes: un set acústico, apenas acompañado por las escobillas que acarician la percusión, por un lado, y una guitarra eléctrica híper sensible y delicada que acompaña el recorrido hasta el final en un solo eterno que no para de crecer, hasta salir de la suite, relajado y distendido.


Peter Frampton – I want it back

Hacia el final, con esa mezcla calculada entre delicadeza y fuerza que lo caracteriza, se retira con estilo y deja al disco ahí girando, cansado tal vez después de haber hecho sonar I wan’t it back y Black ice.

Ficha técnica
Peter Frampton – Thank you Mr. Churchill (2010)

Productor general: Adam Abrams

Matt Cameron: Batería y percusión
Chad Cromwell: Batería y percusión
Eric Darken: Percusión y vibráfono
Julian Frampton: Artista invitado y voces: Julian Frampton
Peter Frampton: Bajo de 6 cuerdas, compsición, dulcimer, e-bow, ingeniería, Fender Jaguar, Fender Stratocaster, mezcla, órgano, productor, Telecaster, ukelele, voce, Piano Wurlitzer
Kenneth “Spider Webb” Rice: Platillos y batería
Kira Small: Coros
Benmont Tench: Hammond B3
Marcia Ware: Coros
Craig Young: Bajo, Fender jazz bass

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